Historia de un personaje

Aranjuez

30 julio 2022

En mayo del año 2016, mi hija, que por aquel entonces tenía 13 años, me pidió que la acompañara a la Expomamanga de Madrid.
La condición para poder pasar gratis era ir caracterizado como algún personaje del universo Manga.
Yo, ajeno a ese mundo, acepté la sugerencia de ser Nobita, porque no quería esforzarme mucho, ni artística ni económicamente, para conseguir los complementos para la transformación en este personaje.
Y la aceptación, cuando recorría los pasillos del pabellón de IFEMA donde tuvo lugar el encuentro, fue espectacular.
Cada dos por tres, los orientales que visitaban el lugar querían fotografiarse conmigo, un fotógrafo profesional, que resultó trabajar para Getty Images, me inmortalizó para siempre, las chicas y chicos alucinaban conmigo y, de paso, acompañaba a mi hija en el conocimiento de este universo paralelo.
Quién me iba a decir a mí que aquella ocurrencia, con mis cuarenta y nueve años, se iba a prolongar en el tiempo a base de grabaciones de vídeos y fotografías para las redes sociales.
Ahora, cuando estoy escribiendo esto, tengo cincuenta y cinco años, y estoy a punto de prolongar en el tiempo, la leyenda de Archinobita.

Copyright © Getty Images

Moonwalk

Ésta es una primera edición en español de la autobiografía de Michael Jackson, Moonwalk, publicada en 1988. Recuerdo haberla leído con avidez porque, después de mi familia, Michael era una de las personas más importantes en mi vida. Recuerdo que se publicó después de la gira Bad, a la que también pude acudir en su concierto español en el estadio de fútbol Vicente Calderón.

Este fin de semana fui a casa de mis padres, y allí estaba, en un estante de libros de mi hermano Gerardo, y volví a tocar sus páginas y leer escritas las palabras de Michael que quedan como constancia de su humanidad. Y sentí mucha añoranza. De mis padres y hermanos, de Michael, de mis adolescencia y juventud.

Recordé mis momentos álgidos de jacksonmaniaco, la música que escuchaba, que se centralizaba en torno a él (hasta que conocí a Prince), mis momentos bajos (que él curaba con su música) y toda la gente que he conocido que fuera fan de Michael.

Recuerdo mi emoción al poder colaborar, por primera vez, con mi timidez innata, en lo mínimo que pudiera y me dejaran, en su organización en España de Heal The World For Children, para poder poner mi granito de arena en su misión humanitaria en el mundo.

Todo lo que hago actualmente como artista, o proyecto de artista, tiene algún guiño a Michael (en mi vestimenta, por ejemplo, como sombreros, o guantes de lentejuelas, o gafas de sol, o en mi forma de bailar, etc).

Recuerdo uno de los momentos tristes de mi vida, su muerte, y la depresión que me dio (hasta hace poco no lo he asumido) y los mensajes de condolencia que me enviaron algunos amigos, como si se hubiera muerto alguien de mi familia, porque así consideraban esas personas que era, por lo imbricada que estaba mi vida con la suya (aunque él no lo hubiera sabido nunca).

Ahora no escucho su música, obviamente, tanto como antes, porque siento tristeza. Pero sigo al tanto de todo lo que ha acontecido desde que no está entre nosotros, aunque ya no estoy interesado en su familia, ni en sus discos póstumos, ni en los documentales que siguen intentando denigrar su persona y su legado, ni en los cotilleos.

Solo respeto todo lo que hizo en vida. Como este libro.

Felicidad

Imagen

felicidad

Viste tu propia piel

20181202_122437

(Fotógrafa: Monami Elkhia)

 

Me uno a la campaña de Anima Naturalis «Viste tu propia piel» porque pienso, y actúo en consecuencia, que en los tiempos modernos es innecesario matar animales para abrigarnos. El desarrollo de otras opciones acordes con el avance de las ciencias, las industrias y la Ética, permite que ya no sea necesario sobrevivir a costa de los animales.

Es por ello que me uno a esta campaña porque defiendo a los animales. Porque ellos necesitan su piel y ¡tú no!

El paseo

Quieta.
Esperando el momento perfecto, el espacio perfecto, la luz perfecta.
Siendo yo sola. Pero siendo yo.
Dejándome envolver por lo cotidiano, para captarlo con mi cámara, para celebrarlo, para desear más instantes sublimes.
Y compartirlos contigo, para mirarte, para abrazarte, para que me sientas otra vez libre. Libre en la prisión de tu corazón. 
Extasiada ante la belleza de lo que aún no he fotografiado. 
Pero hoy, que he venido a pasear por 1980, no hay nadie, y la sensación de sentirme observada es mucho menos fuerte que el placer de observar a través del objetivo de mi cámara, que alimenta mi búsqueda subjetiva de la belleza, tan recóndita a veces ella, tan sensible siempre yo. Y he llorado ante un hecho que siempre me fue imperceptible, y que he recordado hoy, cuando no había nadie para susurrármelo: Que los chinos también bostezan.

 

photographer-1373566

Poema muerto de un vivo eterno

 

Tengo una vida.

Una vida de vidas.

Vidas debidas

a las vidas vivas

de otras vidas

que me mantienen con vida

en esta muerte eterna que vivo.

_MG_1230

(Fotografía: © Luis Leo Photos)