Alfileres

Voy dejando atrás los momentos amargos de mi vida, insuflándome positivismo, aceptando de buena gana lo bueno que me encuentro en el camino, aceptando con esperanza lo malo que me asalta de vez en cuando, porque creo que hasta de lo malo se aprende para superarse a uno mismo.
Y las personas, los lugares, las cosas, las circunstancias, que quisieron lastimarme, son expulsadas de mi espíritu y me abandonan dejando una estela que desaparecerá en la nada, una estela de agujas que ya no pinchan, que ya no hacen daño… porque soy otro.

 

(Autorretrato con alfileres)

Anuncios

Poema muerto de un vivo eterno

 

Tengo una vida.

Una vida de vidas.

Vidas debidas

a las vidas vivas

de otras vidas

que me mantienen con vida

en esta muerte eterna que vivo.

_MG_1230

(Fotografía: © Luis Leo Photos)

Guapamente

Buenamente guapamente demente. Y nada arrepentido​ por ser una condición irreversible de mi naturaleza. Con implosiones de conocimiento. Con explosiones de creatividad. Algunas veces con el ánimo por el suelo pero, las más, con la mente más allá de las nubes. Visualizando la magia extrema de la creación cósmica. Trazando líneas imaginarias entre mis infinitos puntos de lucidez. Y actuando. Siempre actuando con golpes continuos de misericordia hacia el mundo egoísta en que me ha tocado vivir. Lleno de habitantes cuerdos. De gentes hipnotizadas con los reflejos escasos de una libertad inexistente. 
Y yo soy el loco…

insanity-1428713

(Fotografía: sofamonkez)

De nadie. De nada.

Escruto la apatía. 
Siembro la discordia contra la ignorancia.  Contra la disciplina incoherente. Contra la hipocresía asentada y asumida y seguida y aplaudida. Y hiervo.
Es entonces cuando estilizo mi derredor. Para proceder a la selección natural de la conciencia.  De hecho la más buscada.
Para asumir la genialidad de algunos individuos. Para dejarme cegar por el brillo de sus mentes. Para absorber el sobrante de su desbordamiento espiritual.  Para aprender y ser cada vez más libre.
Pero aclarando la idea primordial: Seguidor de nadie soy.

(Dedicado a Bunbury)

 

Monkey in the cage

Demoledor

Otra vez amordazado.

Con la intención de decir la verdad y amordazado. Con la intención de no levantar sospechas. Sigiloso en los actos y reprimido en los pensamientos, por si hubiera alguno que supiera escucharlos o leerlos. Luchando continuamente contra la ignorancia mayoritaria, más similar a la desidia, a la dejadez mental. Soltando, poco a poco, el lastre más pesado: el del conformismo.
Siempre un paso por delante de los que caminan un millón de pasos detrás.
Etiquetado como rebelde, raro y estrafalario. Sin una piel de borrego. Sin una actitud de borrego.
Amordazado por mi propio autocontrol. Porque mis verdades serían, como siempre, tergiversadas, si es que no fueran ignoradas, como siempre, por el sistema erróneo y errado, el mismo que acabará implosionando en una suerte de demolición incontrolada.
Y, como yo, tantos y tantos que trabajan en las sombras de esa oscuridad quebrantable. Tantos y tantos que serán luz, en el momento adecuado, para los demás, los que ahora están ciegos y cegados, anestesiados y amnésicos, amordazados. Amordazados.

Otra vez amordazados.

 

1