Llano Ya No

Ya no me tocas.
Rehuyes mi mirada.

Ya no me hablas.

Te molesta que te diga Amor.
No soportas mi presencia.
Siempre te vas cuando aparezco.

No contestas mis mensajes.
No cambias el gesto de tu rostro cuando me ves en la distancia.

Cualquier comentario te molesta.
Ahora echas el pestillo cuando entras  al baño.
Parece que estalla tu ira cuando pregunto cómo te ha ido el día.

No me despiertas con un beso, como hacías antes, cuando marchas al trabajo.

Apagas la radio cuando la enciendo.
Cambias de canal en la tele cuando notas que algo me está interesando.

Nunca nunca nunca me piropeas.
Ya no me regalas nada.

Friegas solo los cubiertos y platos que has utilizado.

Llenas el carro en el supermercado pero no me relevas para empujarlo.

Tengo la sensación eterna de que hablo con las paredes.

No aprietas mi mano en el cine, ni paseando, ni durmiendo.

Estando contigo, me siento solo. Y perdido.

Zelia

Mis lectores sabéis que no suelo publicar textos de otros autores, pues casi todos tienen los medios para difundir sus obras, más aún con las omnipresentes redes sociales de hoy en día.
Pero de vez en cuando, muy de vez en cuando, pido permiso a algún escritor o escritora para difundir una pequeña muestra de su obra en mi blog.
Pues bien, hoy quiero presentaros a Zelia, una persona talentosa e implicada con la cultura y los movimientos sociales.
El texto que sigue lo escuché leído de su propia boca en el último Micrófono Abierto de la Asociación Cultural La Brecha, de Aranjuez, y me impactó.
Es por ello que espero que sus  mensajes, el directo y el subliminal, os lleguen al intelecto, al corazón y a la rabia tal como me han llegado a mí.
Con vosotras y vosotros, Zelia.

¿por qué cargo con esto?
¿porque arrastro con las miradas de los que quieren cambiar mi cuerpo?
en las entrañas tengo sangre hecha bola, nudo que ni con agua se deshace, los coágulos espesos que encima llevan muertes aunque no tengan cuerpo
tengo las palmas de los pies roídas, llenas de callos y pieles secas por el peso que carga mi cuerpo
uso los pelos para tapar marcas que no quiero que se vean, las manos que en el recuerdo me ahogan, las bocas que no son eliminables, salivas que recorren caminos por los que nunca tuvieron permiso de entrada

en los vestidos está mi cuerpo para la exposición del resto, la tela apretada me deja desnuda en ojos por los que no quiero ser desnudada, está la presión de que no existan pliegues en el vientre, mírate de perfil mil veces y mete la tripa, disimula la curva que hay de ésta hasta el coño, solo hay un tipo de coño, tiene que ser plano sin pelo sin bulto con todo para adento, el coño de una niña, solo hay un tipo de coño

en los tirantes está la espalda demasiado ancha, poco fina para ser femenina, poco fina para ser mujer, creo que no lo soy
en los tirantes están los pliegues de grasa que juntan a mí pecho con los brazos, brazos que no son delgados, uso mi mano para medir su grosor, no me dan los dedos para rodearlo entero, cuando me hago una foto de perfil lo separo un poco del cuerpo para disimularlo

en el corto del vestido están mis piernas coartadas de movimiento, están los muslos apretados uno contra otro provocando roce herida y sangre, más sangre, no hay movimiento, están las estrías y la celulitis, están las voces de los anuncios que enseñan piernas lisas sin una marca, piernas de muñeca de maniquí de niña, siempre de niña

en mis manos y mi boca está el tacto y el gusto de trozos de piel que no quise haber tocado ni saboreado
en la memoria corporal está el recuerdo que me causa ganas de limpiarme, está el rechazo y el asco, están los kilos de cuerpo que alguna vez estuvieron encima mía o debajo pero sus manos me impedian, en algunos de esos cuerpos están las identidades de cuerpos que sin ser mujeres también sufrimos lo que es ser vistas en ellos

en mi culo y mis tetas están las miradas de los no conocidos desde que las propias tetas ni forma tenían

                                                                        Zelia



Aceptación

Quizás no tengas que estar mirándote continuamente en cualquiera de los espejos que te encuentres en tu vida. Unos deformarán tu imagen, otros te engordarán el ego, otros reflejarán una imagen de un yo inexistente.
Quizás el único espejo que necesites es la mirada del otro, ese que te valora por lo que eres, que te trata según has tratado, que te quiere o acepta más allá de tu imagen.

Fotografía Jesús Fernández de Zayas «Archimaldito»

Emergencia



En el egoísmo humano no hay lugar para cambiar el sistema que mantiene el status de los poderosos.

Pocos hacen algo para cambiar nada, mirando hacia otro lado, porque no les salpican a ellos la sangre ni las lágrimas.

Es una emergencia planetaria. La especie humana debe cambiar o, si no, sucumbirá hacia la extinción, y ningún rico ni poderoso podrá librarse de ella.

Fotografía Jesús Fdez. de Zayas «Archimaldito»

Ni nadie ni nada


No bebo alcohol.
Nunca he fumado en mi vida ni he probado ningún tipo de droga.
No tengo ninguna adicción salvo escuchar las voces y las risas de mi familia.
Disfruto de mi trabajo y me consideran, y me considero, un buen profesional.
No tengo nada de lo que alguien me pueda recriminar.
Soy sincero en extremo y no tengo ningún miedo conocido.
Abandoné, hace algunos años, el sentido del ridículo.
Amo la libertad, la justicia y la dignidad humana y no humana.
Lo mío es actuar en vez de hablar.

Pero últimamente el estar encima de un escenario me ha hecho descubrime un poco más a mí mismo.

Que nadie ni nada me quite ese placer.

P.D.: Amaré a Elvis, Michael y Prince hasta el día en que me muera. Y si hay algo más allá de la muerte, seguiré amándolos.


I’m Your Hoochie Cooche Man



1.
Una gitana dijo a mi madre:
«De ti nacerá un varón.
Estarás orgulloso, mami.
Será un tipo vacilón.

Conquistará a bellas mujeres.
Las hará bailar y gozar.»
Así que el mundo conocerá
de lo que trata esta canción.

CHORUS
¿No ves que estoy aquí?
¡Nooo te podrás resistir!
Soy el hoochie-coochie man
que muy bien te hace sentir.

2.
Tengo una pata de conejo.
Mi amuleto es el mejor.
Me voy a enrollar con las que quiera.
Soy un ligón como James Bond.

¿Aún no sabéis quién es?
Chicas, ¡hacéis bien!
La tentación llegó
Es el hoochie-coochie man

CHORUS
¿No ves que estoy aquí?
¡Nooo te podrás resistir!
Soy el hoochie-coochie man
que muy bien te hace sentir.

3.
En la séptima hora
del día 7 es.
En el séptimo mes
siete doctores ven

Quién nació para triunfar
Y así tú verás
que cabalgo en el dólar
No me vayas a vacilar.

CHORUS
¿No ves que estoy aquí?
¡Nooo te podrás resistir!
Soy el hoochie-coochie man
que muy bien te hace sentir.

Letra Versión en español, escrita por Jesús Fernández de Zayas «Archimaldito», de la canción “Hoochie Coochie Man» (titulada originalmente «I’m Your Hoochie Cooche Man»), blues standard escrito por Willie Dixon y grabado, por primera vez, por Muddy Waters en 1954.