El paseo

Quieta.
Esperando el momento perfecto, el espacio perfecto, la luz perfecta.
Siendo yo sola. Pero siendo yo.
Dejándome envolver por lo cotidiano, para captarlo con mi cámara, para celebrarlo, para desear más instantes sublimes.
Y compartirlos contigo, para mirarte, para abrazarte, para que me sientas otra vez libre. Libre en la prisión de tu corazón. 
Extasiada ante la belleza de lo que aún no he fotografiado. 
Pero hoy, que he venido a pasear por 1980, no hay nadie, y la sensación de sentirme observada es mucho menos fuerte que el placer de observar a través del objetivo de mi cámara, que alimenta mi búsqueda subjetiva de la belleza, tan recóndita a veces ella, tan sensible siempre yo. Y he llorado ante un hecho que siempre me fue imperceptible, y que he recordado hoy, cuando no había nadie para susurrármelo: Que los chinos también bostezan.

 

photographer-1373566

Anuncios

Nivel avanzado

Escucho continuamente, de boca de los escritores, lo de estar sentados ante la pantalla en blanco del ordenador, y me pregunto si dan por hecho que los demás escritores, los otros que no son ellos, no se sirven ya ni del bolígrafo, ni de la pluma o el lápiz, ni de ese instrumento avanzado llamado máquina de escribir.

 

Typewriter

(Fotografía: Jesús Fdez. de Zayas “Archimaldito”)

Sala de espera

El lanzamiento había transcurrido sin demasiadas novedades, después del acostumbrado retraso en el encendido de motores. 
La liberación de la gravedad había sido tal y como habían experimentado en los interminables simulacros.
Y después, el vacío, el sonoro y el visual.

Y los corazones acompasados bombeando sangre al ritmo previsto. 
Debían prepararse para el largo viaje. Debían dormir para aguantar los antojos imprevistos de sus organismos. Debían acomodarse a las exigencias del hiperespacio y dejarse llevar hasta el infinito, en busca del nuevo mundo prometido para empezar una nueva vida anhelada.

Y cuando estaban a punto de entrar en el agujero de gusano, la implosión inesperada los borró del Universo Material Conocido.

Y noté el espasmo en mi alma.

Sin saber lo sucedido, me detuve en el intercambio de anécdotas con mis allegados, los que habían decidido acompañarme en el que podría haber sido uno de los momentos más felices de mi vida. Debió ser entonces cuando el director de la misión, cabizbajo, con labios temblorosos y con los ojos humedecidos, se decidió a entrar en la sala de espera. Y antes de que pronunciara palabra alguna, me derrumbé con el corazón exhausto, pues intuí lo que me iba a decir.

-Tus padres no lo han logrado. Pero no pierdas la esperanza. Se han marchado sin ti, pero esperan que vayas, estén donde estén ahora.

pink-galaxy-digital-art-niverse-1634428

Jugador

Debimos haberte eliminado hace tiempo porque no eres más que un agente en discordia, inválido para nuestros propósitos, que no son otros que la búsqueda de la armonía unificada en esta parte del Universo.

Es erróneo que pienses huir porque, aunque logres burlar todas nuestras medidas de seguridad, las balizas, insertadas en ti, nos mostrarán tus posiciones exactas. Tu posición espaciotemporal y tu posición en el nivel de juego de tu vida actual.

 

dark-beings-2-1556935

Feo

Siempre me he creído un hombre feo.
Hasta que llegó el momento de no importarme mi físico.
Y ahora estoy contento con lo que soy y cómo soy.
Y ya no me veo tan feo. Porque la belleza siempre está en otro sitio.
Y aunque en esta foto estoy muy serio, lo que más me gusta es sonreír y que me sonrían. Porque la sonrisa, y la risa, son un tipo de luz en nuestras vidas.

Como persona, como artista, como profesional

Es tiempo de pensar en mi evolución. Como persona. Como artista. Como profesional.
Haciéndome ver, a mí mismo, que sigo sin ver, que estoy ciego o muy miope en lo que al autoconocimiento respecta.
Que cada vez que levanto los párpados, cada mañana al despertar, se muestra otro nuevo mundo externo a mí, que no estaba ahí antes, porque antes yo también era distinto, que mi mundo interno acaba de resurgir desde la negrura de mi conciencia apagada durante unas horas. ¡Qué equivocado estoy siempre! ¡Qué iluso soy siempre!
Y por ello vuelvo a pensar en el renacimiento durante lo que me queda de día, durante lo que me queda de vida, en esta vida, y sonrío, por si no fuera la última.

 

Fotos: Archimaldito.
Los mundos que caen y vuelven a caer, o que resurgen desde la oscuridad del desencanto.

Pinturas: Archimaldito.
Pintura en spray negro mate sobre madera blanca.

Quiéreme

¡Mírame!

¿Por qué?

Solo quiero que me mires.

 

¡Sonríeme!

¿Por qué?

Solo quiero que me sonrías.

 

¡Bésame!

¿Por qué?

Solo quiero que me beses.

 

Y así, poco a poco, haciendo caso de la imagen que estaba al otro lado del espejo, empezó a quererse.

Y así, paso a paso, empezó a recuperar su estado de felicidad.

 

 

mirror-1548409