De 6:33 a 6:44

Eres la traición a mis sentimientos.
La patada a mis rutinas.

Eres la inquietud en mi desdicha.
La raíz cuadrada de mis deseos.

Eres la ilusión engañadora de mi destino.
La porción de mis días limitados, finitos.

Eres el querer y no poder.
El tratar de sonreír.

He de reabrir la realidad humilde,
y aceptaré que mi cuerpo, no, mi alma, no, mi espíritu y circunstancia, son tuyos más que míos, y que alimentaremos los días y noches infinitos de nuestro amor inverosímil.



(Escrito de 6:33 a 6:44 del día 15 de agosto de 2026, mientras esperaba al milagro de la inspiración para el comienzo de una novela nonata).

Fotografía por Archimaldito

Federico Granaíno

¡Ay, la pena negra de la bella Yerma!
¡Ay, el Camborio de mis azucenas!
No sé si es cante o es poema, pero es jondo.
Ay, que tenía que haber dejado que me dejaran ser quien era.
No hay peor desesperación que la piedad bien hecha.
Que si a quién amo, a quién escribo, a quién engaño con mi obra maltrecha.
Soy Federico, señor, el de Fuente Vaqueros, no tenga la mirada estrecha.
Sepa que he escrito lloros, poesía y dramas de amplia cosecha.
Pero nadie sabe dónde estoy desde que decidieron que debía irme de las tierras de vino y arte, de cante y luna libre, de la sangre el caballo y el toro.
¡Ay, Ignacio Sanchez Mejías, si hubiera sabido que te seguiría allá donde fuiste!
¡Ay, que quiero ser uno de los sueños de mi Dalí! ¡Ay, Salvador, sálvame de su incultura!

Salvador Dalí y Federico García Lorca,
Turó Parc, Barcelona, 1925

Solo

Solo.
Estoy Solo.
Siempre solo.
Y aunque solo,
sé que solo
estoy solo.


Canto y toco,
y bailo y afloro,
y aunque molo,
sé que solo
estoy solo.


No estoy loco
y te aloco.
Monto el pollo
bolo a bolo,
y te arrollo
con mi rollo.


Y aunque tengo
tu apoyo,
estoy solo,
siempre solo.

Archimaldito, yo, antes de actuar, con los Maestros Luis De Diego, a la batería, y Josele Luna, al bajo.

No hago poesía

Pronto, loco, pronto.

No desesperes.

Loco, pronto, pero poco.

No te excedas ni antecedas.

No me desampares,

no me abandones

pues estoy contigo

en éste, éstas y aquéllas.

Pronto, falta poco,

juntos,

mutuos,

míos,

tuyos,

todo.

Pero siempre poco.

Y demasiado pronto

 

 

¿Qué esperas de mí?

¿Qué no esperas de mí?

¿Qué quieres que te dé?

¿Qué pretendes recibir sin ofrecer?

¿Amor, dolor, sopor, temor, amor,

amor, amor, amor?

¿O no?

No.

Será que no.

La espera se te hará larga.

Disfruta de lo que no vas a conseguir.

De mí.

Sin mí.

 petal-1559143

Poema muerto de un vivo eterno

 

Tengo una vida.

Una vida de vidas.

Vidas debidas

a las vidas vivas

de otras vidas

que me mantienen con vida

en esta muerte eterna que vivo.

_MG_1230

(Fotografía: © Luis Leo Photos)