Cierro mi orto



Cierro mi orto
Para que tú me metas bien el dedo
Mi cuarto ojo
Para que tú, entiendas mi dolor

Para que oigas
Hoy de verdad
Lo mucho que me duele
Para que veas
Para que creas
Que vivo
Ya un horror.

Abro mi orto
Para que tú me cures libremente
Para que tú
Me mires y no tiembles
Y puedas darme
Pomada otra vez


Abro mi orto
Para que cortes
las venas sanamente
Para que pongas
sutura y no tiembles
Y puedas darme
De alta de una vez


No me moveré, no me moveré
Puedes hacer, lo que quieras conmigo
No me quejaré, ya no lloraré
Cúrame ya, las hemorroides, doctoooor

(Letra de Jesús Fernández de Zayas «Archimaldito». Cántese o recítese con la música de la canción «Cierro mis ojos», compuesta por Manuel Alejandro e interpretada por Raphael)

Conciertos

En mi época de acudir a los conciertos de grandes estrellas internacionales, no había smartphones ni cámaras pequeñas con las que hacer fotos. Además, estaba prohibido, a no ser que pertenecieras a un medio de comunicación autorizado.
Yo me las ingeniaba para pasar la cámara, carretes y flashes, de maneras rebuscadas para lograr burlar los controles de seguridad antes de entrar al recinto.
Y luego estaba la complicidad de los desconocidos que te rodeaban para cubrirte y que los de seguridad no fueran a buscarte para requisarte el instrumento del delito.
A Prince lo tuve muy cerca en las dos ocasiones que fui a verlo. Tan cerca que temblaba de emoción (por eso algunas fotos me salieron movidas, salvo excepciones).

Nunca olvidaré las experiencias. Nunca.

Fotografía de Archimaldito

Solo

Solo.
Estoy Solo.
Siempre solo.
Y aunque solo,
sé que solo
estoy solo.


Canto y toco,
y bailo y afloro,
y aunque molo,
sé que solo
estoy solo.


No estoy loco
y te aloco.
Monto el pollo
bolo a bolo,
y te arrollo
con mi rollo.


Y aunque tengo
tu apoyo,
estoy solo,
siempre solo.

Archimaldito, yo, antes de actuar, con los Maestros Luis De Diego, a la batería, y Josele Luna, al bajo.

Caxo

Trompetas, que lo petas
y no respetas.
Violines, jolines,
y no opines.
Y el saxo, sin retraso,
no hagas caxo.
Mas la guitarra, esa cimitarra,
no seas bandarra.
Escucha, no más,
la música celestial
que anuncia, sin más,
el jamás.


Fotografía de Archimaldito

Palabrotas

Palabrotéame hasta que diga basta.

Susúrrame palabras sucias para excitarme, palabras necias para incitarme.

Y luego chisquéame para llamarme la atención, ningunéame para liberar mi explosión.

Palabrotéame, que te quitaré la vergüenza y me quitaré la desdicha.

Palabrotéame, que tomaré nota de tus palabras, no de tus palabrotas.

 

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