¡Esa mosca!

No puedo matar a esa mosca.

No porque no se lo merezca por su aspecto impertinente ni por su zumbido deleznable. Ni porque digan que transmite enfermedades inclasificables y pretenciosas. 

Merece vivir, y morir también.

Pero yo no la voy a matar.

Quizás lo haría en defensa propia. Pero no es el caso. No creo que saque ningún tipo de arma y, además, sería desproporcionado el combate. Ella tan pequeña y yo tan gigante.

Se trata de lógica irrefutable: Si la mato, mis superiores se me echarán encima.

Y lo más seguro es que ellos se librarían de mí tras uno de esos juicios sumarísimos a los que nos tienen acostumbrados con ese tribunal militar de sentencias amañadas. 

Pero si así fuera, esta vez tendrían razón porque no es permisible ni plausible ni justo que desaparezca del Universo el único vestigio de vida de ese terrible planeta que acabamos de abandonar hace medio año luz, antes de que surtiera efecto la destrucción irreversible provocada por esos nauseabundos humanoides a los que hemos dado demasiadas oportunidades.

Así que ahora se la daremos a la mosca, y poblaremos con ella un mundo entero, que permitirá el paso a una evolución sostenible y que, ya se adivina, acabará surcando, con sus congéneres, los espacios, dentro de algunos millones de años.

Si dejo volar a esa mosca, se extenderá la Armonía en el Cosmos.

No, no puedo matar a esa mosca.

Es preferible que ella me mate a mí.

 

the-fly-1058526

 

Desorbitado

El ojo pinchado en una aguja de punto miraba a todos lados, llorando la poca sangre que le quedaba, maldiciendo no parecer desorbitado por no tener una cuenca que lo ciñera; esperando, con cólera, a que apareciera su liberador, para no quitarle la vista de encima.

 

maske_riesen_auge_augapfel_aus_latex

Temprano

 

Temprano. Siempre temprano. Para no perder la costumbre. Para cabrearte porque es temprano. Y lo peor de levantarte temprano, de desayunar temprano, de vestirte temprano, de salir a la calle temprano y de ver que no hay nadie temprano es pensar en todo el maldito día que tienes que vivir para que siempre se te haga tarde. Siempre tarde.

night-walk-1445384

 

Viste tu propia piel

20181202_122437

(Fotógrafa: Monami Elkhia)

 

Me uno a la campaña de Anima Naturalis «Viste tu propia piel» porque pienso, y actúo en consecuencia, que en los tiempos modernos es innecesario matar animales para abrigarnos. El desarrollo de otras opciones acordes con el avance de las ciencias, las industrias y la Ética, permite que ya no sea necesario sobrevivir a costa de los animales.

Es por ello que me uno a esta campaña porque defiendo a los animales. Porque ellos necesitan su piel y ¡tú no!

Abuela

Perfecta.

Tan perfecta que da miedo. No por su aspecto físico, que es la envidia de los que la rodean, sino por su mente tan centrada, ecuánime y disuasoria.

Los que la conocen en la distancia envidian su seguridad. 
Los que la conocen íntimamente acaban huyendo de su avasalladora ternura porque no la creen real.

Nunca da pistas sobre sus pensamientos, y, menos aún, sobre sus pasiones, y a los que preguntan sobre sus emociones, que no suele mostrar abiertamente, les reclama que las mujeres no tienen que machacar con ajo su corazón en el mortero para que éste sea un remedio curativo contra los males de este mundo. 
Y no la comprenden. Nunca la comprenden, pues preferirían que fuera su lengua la que estuviera troceada y mezclada en cuencos de leche y miel para resarcirles de su amargura. 
Y así, ella sabe sobre la verdad de su vejez, que no es otra que el reflejo de la intrascendencia que la rodea, que intenta apagarla, sin jamás lograrlo.
Y así, ella sabe más que los otros que creen que saben más por ignorarla.
Sola, tierna, eterna, suave, libre.

Perfecta.

 

grandma-1-1433085

El paseo

Quieta.
Esperando el momento perfecto, el espacio perfecto, la luz perfecta.
Siendo yo sola. Pero siendo yo.
Dejándome envolver por lo cotidiano, para captarlo con mi cámara, para celebrarlo, para desear más instantes sublimes.
Y compartirlos contigo, para mirarte, para abrazarte, para que me sientas otra vez libre. Libre en la prisión de tu corazón. 
Extasiada ante la belleza de lo que aún no he fotografiado. 
Pero hoy, que he venido a pasear por 1980, no hay nadie, y la sensación de sentirme observada es mucho menos fuerte que el placer de observar a través del objetivo de mi cámara, que alimenta mi búsqueda subjetiva de la belleza, tan recóndita a veces ella, tan sensible siempre yo. Y he llorado ante un hecho que siempre me fue imperceptible, y que he recordado hoy, cuando no había nadie para susurrármelo: Que los chinos también bostezan.

 

photographer-1373566

Nivel avanzado

Escucho continuamente, de boca de los escritores, lo de estar sentados ante la pantalla en blanco del ordenador, y me pregunto si dan por hecho que los demás escritores, los otros que no son ellos, no se sirven ya ni del bolígrafo, ni de la pluma o el lápiz, ni de ese instrumento avanzado llamado máquina de escribir.

 

Typewriter

(Fotografía: Jesús Fdez. de Zayas «Archimaldito»)