Acerca de archimaldito

Buscador, eterno e incansable buscador. ¿De qué? Poco a poco lo sabrás.

No

No soy queer, no soy gay, no soy bisexual, no soy heterosexual.

Soy humano.

No me clasifiques en nada. No me juzgues. No me ignores.

Mis actos y mis pensamientos me hacen grande.

Vuestros actos y vuestros pensamientos os hacen grandes.

Muchapepper, con la genialidad de Patax y mi adorada Pepper Solana ponen voz a lo que muchos deseamos: el fin de los prejuicios.

#diversidad #pluralidad #libertad #noalosprejuicios

Te amo

No soy mucho de hablar de mi vida privada en público o en las redes sociales. Bueno, ni mucho ni poco: nada.

Pero hoy me ha dado por dedicar esta publicación a la persona que lleva conmigo 28 años.

No es su cumpleaños ni es nuestro aniversario de boda.
Simplemente quiero manifestar que la amo.

Ella es, sin duda, mi mejor amiga, porque quién sino aguantaría mis altibajos emocionales, mis dudas existenciales, mis eternas niñerías.
Quizás, sino hubiera estado con ella en este camino de vida, no habría aflorado Archimaldito porque…

… ella aguanta mis excentricidades.

… ella me apoya en mis locuras.

… ella participa en mis pasiones.

… , aunque no coincidida conmigo en muchos ideales, creencias y acciones, con ella me siento libre.

Te amo, Sofía Isabel Claudet.


Nota: Sofía es la camerawoman de este vídeo. Ella no sabía para qué lo estaba grabando.





A mis lectores

A todos mis lectores, disculpadme.

Disculpadme por mi inactividad en el blog.

Mi vida ha cambiado últimamente y urge sobrevivir y buscar a dónde agarrarse para no hundirse en el abismo de los pensamientos oscuros.

Pero no creáis que no sigo escribiendo. Claro que sí.

Ese es uno de los motivos por los que he ralentizado mis publicaciones en archimaldito.com.

Me estoy dedicando a escribir, cuando mi vida laboral y familiar me lo permiten, participando en concursos literarios cuyo premio sea económico. Como una de las normas es que el texto, o los textos, no estén publicados, previamente, ni en formato físico ni en Internet, pues entonces lo que escribo no puede estar en mi blog.

Estoy publicando, muy poco a poco, los relatos que no lo han logrado, o sea, que no han sido premiados ni mencionados.

Pero bueno, cuando la inspiración me deje no ceñirme a las bases de estos certámenes, publicaré alguna cosa.

Saludos, en el más estricto sentido de la palabra, pues eso es lo que os deseo, mucha salud en este tiempo de Pandemia.

Sed buenos.

                    Jesús Fernández de Zayas
                                          «Archimaldito»

Marciana

Tenían que poner a punto los sistemas de oxigenación a partir de piezas que habían estado llegando en las sondas meses atrás.
Con poco tiempo para comer y dormir, los trabajos avanzaban y se cumplían los plazos planeados por la Central. Pero no se acostumbraban a la nueva noción del tiempo, tan distinta.
Desde que llegaron, tenían en mente que habían venido al nuevo mundo para dejar atrás los errores que se habían cometido en el planeta madre, La Tierra.
Y una mañana de invierno sin nieve, se reunieron todos en la base-muelle y la Comandante les recordó que aquel día fue un día especial en el punto azul que veían en el horizonte. Y alguien rompió a cantar un viejo villancico, y otros empezaron a bailar, torpemente, todo lo que les permitían sus escafandras de aislamiento.
La Navidad en Marte. No era mala idea.

Flama

Photo by Dean McClelland from FreeImages

Llama. A no ser que veas lances continuos entre extraños.
Bebisteis de manera compulsiva, y perdisteis la vergüenza y la memoria.
Llama y grita, a ver si alguien te escucha.
Tropezaste tantas veces que los cardenales eran parte de tu piel, que no maquillabas para no parecer simple.
Gira sobre ti misma, abriendo los brazos como si volaras.
Luego, llama. Pero no llores, no vaya a ser que caigas en un bucle continuo de ahogo premeditado,  pues ya sabes que dicen que el suicidio no está permitido y serías mal vista hasta que mueras por causas naturales.
Hártate de disciplina y lee un poco cada día, para descubrir mensajes ocultos en libros de hojas amarillentas, que están siempre descatalogados.
Y después, bueno, no hay después.
Hayas o no hayas aprendido la lección, quítate el peso de encima,  que para eso te has vacunado contra la desesperación.
Gracias. Pero llama. A mí o a quien sea.

Kitai

3 de noviembre de 2017.

Así comenzó el primer concierto de la Gira Pirómanos de @kitai_oficial .

Fecha histórica para todos los fans.

Algunos saben que me estrené en Instagram para rendir homenaje a esta banda de rock, creando una cuenta llamada @archifandekitai , porque lo que presencié aquel memorable 3 de noviembre marcó parte de mi historia reciente, por todo lo que supuso de confirmación de lo que había estado vaticinando en años anteriores y lo que el devenir de mi relación con ellos me ha fraguado interiormente.

Aquel 3 de noviembre de hace 4 años Kitai entró a formar parte mi historia personal y artística.

¡A por muchos años más, hermanitos!

Con todo mi cariño para Alex @chicorot0, Deiv @deivhook , Edu @eduventuro
y Fab @fabioyanes.

Puedes ver el vídeo completo en mi canal de YouTube Archifan de Kitai, creado también exclusivamente para ellos.

#girapiromanos #presentaciónpirómanos #kitai #kitaienconcierto #kitaiendirecto #familiakitai #archifandekitai #archimalditofandekitai #familiakitai

Visible

Había llegado demasiado lejos.

Sin pensar en los límites, había vuelto a contradecir todas las leyes físicas conocidas, para salirse con la suya, con el riesgo inherente a su ímpetu revolucionario.

Paso a paso, errando para avanzar, sobreponiéndose siempre a las críticas de sus colaboradores y allegados, quedándose, al final del proceso, solo, sin nadie que celebrara su triunfo.

Y para preservar su legado había grabado cientos de horas de vídeo, atestiguando sus avances, hasta dejar de ser visible y que solo quedara registrada su entusiasta voz.

Y los miles de procesos espaciotemporales rebasaban las capacidades de los más potentes ordenadores, dejándolos inservibles, sin opción de poder replicar sus hallazgos en el futuro.

Ahora deambulaba sin destino, decidiendo quedarse mudo para siempre, para no trastocar el tejido social, para no asustar a las masas ni a los poderosos, para que siguiera todo igual.

Para que su invisibilidad fuera su inexistencia.

Año

Como casi siempre, pienso que lo mejor que puedo hacer es expresarme por escrito, sin interrupción alguna, sin comentarios o críticas a lo que diga.
No soy capaz de transmitir mejor que por escrito, sin que se tergiverse algún tono de voz o una mirada mal posada. Y lo siento.
No soy feliz desaprovechando años.
Y este año no es distinto.
Yo, que vivo obsesionado con el tiempo, veo que no aprovecho bien el tiempo de vida que tengo.
Y eso me frustra.
Y, por circunstancias varias, el cumplir años no me supone ningún adelanto en ese sentido.
No me gusta mi trabajo y tengo problemas económicos, familiares y afectivos. Obviamente, no me siento pleno conmigo mismo.
Poseo una alta incapacidad para concentrarme en otra cosa que no sea vivir automáticamente, a la zaga, teniendo que hacer malabarismos mentales para no perder la cordura y no caer en la depresión más absoluta.
Y en el vivir automáticamente está el efecto de desatender lo que de verdad me importa en esta vida.
Soy, o eso creo, optimista por naturaleza porque, en caso contrario, hace tiempo que hubiera sucumbido a desaparecer de este planeta,  desconectándome voluntariamente.
Pero mi incapacidad para llevar una vida centrada ha salpicado la vida de otras personas, las que me importan: mi familia.
Y el último dolor provocado es el que más daño me está haciendo: el provocado a mi propia hija.
No sé cuánto tiempo tendrá que pasar para que ella me perdone todo el mal que le he causado.
Y ése es el peor dolor, que trasciende los demás dolores físicos y mentales que puedo o pueda tener durante los años que van a transcurrir hasta mi muerte.

Desinflar

Es bueno inflarse para mantenerse vivo, tanto de mente como de espíritu o de alma, si es que los hay. Pero también es bueno soltar un poco de aire, de vez en cuando, para bajar al suelo y tocar tierra, la realidad, para que sepamos adaptarnos a ella, y así no solo vivir, sino sobrevivir.