Volcando ideas, revolcándose en el lodo de la infamia, Saskia «la incomprendida», se hermanaba con otros sabios, los autores del Cosmos.

Volcando ideas, revolcándose en el lodo de la infamia, Saskia «la incomprendida», se hermanaba con otros sabios, los autores del Cosmos.


Es un artista: Sus movimientos de manos hipnotizan a las masas, mientras su discurso las embauca.

(Fotografía: Captura de foto de Vine interpretado por Jesús Fdez. de Zayas «archimaldito»)


Me visto rápido pero concentrado, para no caerme con las perneras, para no golpear mis gafas con las mangas, para no olvidar que dentro de un segundo tu marido podría verme el ombligo.


Durmiendo abrazadito a ella me imaginé a mí mismo muriendo, dentro de cien años, abrazadito a ella.


Quiero creer que me quieren por lo que soy, no por lo que represento.
Deseo hacerme valer por mis valores, no por lo que los demás esperan de mí.
Y aun así, dudo de mis capacidades. Y aun así, libero sus atrocidades, les permito sus procacidades.
Y creo monstruos. Respetables monstruos que devoran a sus propios padres, que hacen rechinar sus dientes cuando se carcajean de sus prójimos, a los que desprecian hasta alcanzar el grado sumo de envilecimiento.
Y tiemblo, porque siento un leve amor por esos ruines. Y para que este sentimiento no caduque los mantengo, los encumbro, los eternizo.