Esta galería contiene 2 fotos.
Esta galería contiene 2 fotos.
La sangre,
de corazón;
La mente,
de soñador;
El instinto,
de cazador;
La búsqueda,
de trovador.
Fantaseando,
la nube andando,
el río hablando,
el árbol andando,
la niña volando,
la dicha mandando.
Fantaseando, fantaseando,
la Paz reinando.


Casi me arrolla un energúmeno en cuatro ruedas. Salté diez metros y me resquebrajé una rodilla. Pero no te preocupes. La autosoldadura funciona.

Soy un mísero escritor en una mísera habitación. Tengo ideas miserables que sé que nunca, jamás, se harán palpables. Es mejor así. He destrozado infinitas veces las hojas manchadas de azul. La verdad es que a mis ahora posibles lectores esto os dará igual cuando seáis efectivos críticos de mi intento de literatura. Pero considero que debo avisaros del estado de ánimo que me envuelve ahora mismo. Para que no os plantéis cuestiones insolubles al faltaros mi criterio.

La música, a lo lejos, sonaba antigua. Mis gustos, obsoletos, la apreciaban.

No me avergüenzo de ser humano. Me avergüenzo de que algunos lo sean.

Lo malo de que gesticulara tanto es que no se le entendía cuando hablaba pausado, meditabundo, reflexivo, nada inquieto.

Remaré tantas veces al viento
que mis brazos tensarán mis desgracias.
Lucharé tantas veces por mis risas
que ningún sistema de fuerzas ahorcará mis osadías.
Pero no creeré más que en mí.
Pero no seré más que yo.
Y si tú quieres, lucha conmigo,
porque uno solo rema demasiadas veces,
porque uno solo acaba quebrando sus ilusiones.
