En un nanosegundo

No había solución más extrema que la aniquilación de los que ostentaban el poder.

No cejaría en el empeño de verlos a todos muertos.

La Élite terminaría fagocitándose a sí misma.

Y respiraría el mundo. El mío. El de todos. Y los derechos serían hechos.

Porque todos serían iguales.

Menos yo.

Porque cargaría sobre mi conciencia la exterminación de la ralea inverosímil.

Y pensando, en un nanosegundo, en todo ello, me costaba respirar.

En un nanosegundo

La voz

Sigo encerrado en esta celda esperando que alguien venga a explicarme qué hago aquí.

Una mano anónima me ofrece comida cada seis horas, si es que se puede considerar alimento lo que me he acostumbrado a tragar.

Pero a esa mano nunca la acompaña una voz, aunque sea hiriente u obscena.

Solo el silencio del otro lado, cuando sé que al otro lado saben por qué estoy aquí y, aún así, susurro un gracias.

Y si lo saben, que me digan antes quién soy.

He intentado verme en el reflejo de mi propia orina pero la escasa luz me lo prohíbe.

Sé que soy macho pero no recuerdo mi edad, ni el tiempo que llevo aquí.

Y deduzco que algo malo habré hecho para merecerme este tratamiento.

Otra vez escucho pasos. Y el latir acelerado de mi corazón.

Quizás esta vez escuche la palabra.

 

bored-sad-chimp-1491477ggggg