No más

Nunca más te vuelvas a ir, porque sin ti se me desgarra el alma.

Nunca más te vuelvas a ir, porque el hogar, la ciudad, el mundo entero sin ti no son nada.

Y tu olor cálido no vuelvo a encontrar cada mañana.

Y tus sonidos plácidos no vuelvo a respirar cada tarde.

Y me desespero porque no te encuentro cuando vuelvo muerto al final de la jornada, esperando resucitar entre tus brazos.

Jamás te vuelvas a ir, y si te marchas, que sea conmigo.

Para poder rozar tu mejilla con mis dedos temblorosos.

Para extraer de ti palabras que acaricien mis oídos.

Para poder nombrar cada amanecer con tu nombre.

Y que las estrellas, que nos observan allá encima, en el cielo, sean un reflejo de los poros de tu piel.

Y que la luz de nuestro sol sea tu mirada fija en mí mientras tiemblo de emoción al imaginarte entre mis brazos, devolviéndome parte de la vida que te di al entregarme por entero a ti.

No te vayas más, porque mi corazón se ahoga,

y todos los segundos compartidos contigo se me escapan transformados en lágrimas.

No más

(Fotografía: © Jesús Fdez. de Zayas «archimaldito»)

Piénsame

Piénsame en la noche,

piénsame en el día,

que son tus pensamientos

bellas flores mías.

 

Piénsame muchito,

nunca es demasía,

no tengo aún bastante

de tu vida mía.

 

Mas cuando estoy lejos

existe una emoción,

y es que no me alejo

de tu devoción.

 

Mas cuando estoy cerca,

en mí no pienses, te diría,

pero cuanto más te tengo

siempre es poco y más querría.

 

Piénsame durmiendo,

piénsame en vigilia,

piénsame te digo,

que tus pensamientos son mi armonía. 

 

Pareja 2

(Fotografía: Pareja 2 ©Jesús Fdez. de Zayas «archimaldito»)

Por donde vayas

Por donde vayas

habrán rosas,

por donde vaya

habrán espinas.

Clávamelas sangrándome,

sálvame rasgándome.

Y el rubor de tus mejillas

que lacere las heridas.

Ámame, con pasión, aunque muera;

ámame, con promesas, aunque duelan.

Por donde vienes

hay rosas;

por donde vengo,

dudas que son losas.

 

Three roses

Egoísmo

Remaré tantas veces al viento

que mis brazos tensarán mis desgracias.

 

Lucharé tantas veces por mis risas

que ningún sistema de fuerzas ahorcará mis osadías.

 

Pero no creeré más que en mí.

Pero no seré más que yo.

 

Y si tú quieres, lucha conmigo,

porque uno solo rema demasiadas veces,

porque uno solo acaba quebrando sus ilusiones.

 

Corbis-42-26936612

Por qué Poesía

   journaling-and-poetry-1394156

   Tus ojos, veo poesía.

   Tus manos, toco poesía.

   Tu boca, escucho poesía.

   Tu cuerpo entero, todo poesía.

Y si así es, para qué recurrir a ella,

si para expresarte lo que te quiero,

me basta con estar,

sentirme, a tu lado, eterno.

   Pues no se puede crear algo

que ya es,

   que tenía vida propia

sin ser yo de ella,

   que surtía plenitud

siendo la más bella,

   que el Amor de su esencia

en mi corazón hace mella.

   Te amo, te disfruto,

tú eres todo mi poema.

Roto

Un segundo, una lágrima surcándome la cara,
incontenible en su curso me desgarra el alma.
Un segundo, pensando en cuánto falta,
es siempre lo mismo y, sin embargo, me mata.
No quiero pensar en nada, ni siquiera en ti,
porque cuando lo hago, sin tenerte aquí,
soy un esperpento, un cuerpo sin alma tremendamente infeliz.

Cúrame, cuando vuelvas, con tus besos, con tus caricias;
sabes que deseo solamente una cosa y es tenerte aquí,
pues el silencio, por falta de tu voz, de tus risas,
se hace eterno, quebranto provocado sin ti.

¡Oh, mi ser, mi esencia más pura!
¡Oh, ven pronto, y no hagas mi espera más dura!
¡Que mi alma tiene un aguante, mi corazón al final se parte,
mis oídos necesitan escucharte,
y mis labios piden a gritos besarte!

Que el Universo me mande pruebas duras,
pero ninguna como ésta, porque si se repite,
no responderé de mí, y juraré en su nombre
que tendré el espíritu siempre a oscuras.

Roto

SURCOS (EN MI CORAZÓN)

Una lágrima,

un sentimiento que se desborda.

Dos lágrimas,

la tristeza que se acomoda.

Mi rostro encendido por la impotencia

de no poder calmar mi vida con la paciencia.

 

Una lágrima,

un indicio que me avisa

de que el corazón que tengo

por sobrevivir tiene prisa.

Dos lágrimas,

ni una sonrisa que me serene.

Pienso demasiado, mi mente no se detiene.

 

Una lágrima,

pues me colma el desamparo,

sin ti, mi vida, estoy abandonado.

Y las siguientes,

que vuelven a surcar mi agriado rostro,

son las que me ahogan

y mi interior transforman en un monstruo,

una triunfante abominación de la madurez,

una triunfante exaltación de la languidez.

 

Yo y mis lágrimas,

que no aceptan a mi alma en su desvalida desnudez.

Image