Avatar de Desconocido

Acerca de Archimaldito

Buscador, eterno e incansable buscador. ¿De qué? Poco a poco lo sabrás.

Hechizada

Hechizada, aguantó los embates de su próxima muerte para buscar y degustar la sangre del que debía ser su amado.
Extrajo el corazón de sus amantes creyendo que así la criba de los impuros sería la ejecutora de sus deseos y viajó por el mundo buscando entre los miles el que debía ser el elegido.
Pero pasando tantos eones en el error, nunca se dio por aludida en la circunstancia de que ningún humano sería merecedor de su amor puro e incondicional.
Bebió tanta sangre que la suya propia era parte de todas sus víctimas y, en la desesperación, pensó en desaparecer para siempre de uno de los multiuniversos en que le había tocado morar.
Y creyendo que la pócima era la puerta a su fin, degustó cada una de las moléculas de la bebida, cerrando los ojos y sonriendo, siempre sonriendo.
Hasta que cayó en la cuenta de que era inmortal y de que debía seguir buscando, levantando la copa llena de las vidas de los demás, porque entre aquellas almas arrebatadas encontraría el amor verdadero, el que la llevaría a olvidar su vacío eterno, el que la llevaría a traspasar el umbral de su pureza.
Y se mantuvo bella e inconmensurable eternamente, tal como el destino le susurró al oído el día en que nació.

«Hechizada»: Relato escrito por Jesús Fdez. de Zayas «Archimaldito», el 11 de agosto de 2023, inspirado en la imagen de @peppersolana, que acompaña a esta publicación, editada por él mismo dos horas y media antes.

Gracias por ser mi diva y por ser mi inspiración con tu talento, tu Arte y tu humanidad.

#archimalditoescritor #peppersolanaismydiva #archilovespeppersolana #hechizada
#inspiración #vampiresa #relatoimprovisado

¿Alguien?

En un mundo de mediocridad, de consumo rápido de lo banal, de encumbramiento de personas que engañan a los demás, de triunfo de los ciclos de destrucción, de mayorías marionetas de lo absurdo, del poder de lo intrascendente, de lo aparente, de lo zafio y del mal gusto, algunas personas, que lo único que tienen es su autenticidad, se desesperan (entre ellas me incluyo) en luchar por cambiar el Sistema Erróneo.
Y en el mundo del Arte, con personas hipersensibles, estas equivocaciones del sistema establecido, se hacen notar más contundentemente.
Es por ello que me entristece ver a grandes artistas, en todas las modalidades, que sufren porque su Luz no es contemplada en toda su magnitud.
Entre lo vertiginoso del momento actual, la pureza de algunos espíritus (no soy religioso), me hace establecerme, cada vez más, en unos cimientos internos mentales inamovibles que me alejan de la desesperanza.

Ella es Pepper Solana. Ella pregunta. Y yo pregunto con ella, porque hay que clamar por la cordura en un mundo de locura:

«¿Hay alguien ahí fuera que todavía se preocupe por la música, por el arte, por lo que la gente tiene que ofrecer como artista?
Me mudé a los Estados Unidos, para seguir desarrollando, mi carrera hace 6 años.
Llevo cantando 20 años en total, algo así como 20 años. ¡20 años¡ ¡20 años!
Me he mudado hace 6 años y todo lo que he escuchado es que estoy demasiado gorda, que soy demasiado mayor y estoy pasada de moda, que no tengo suficientes seguidores en las redes sociales, que mis vídeos no se ven lo suficiente, o que no me veo lo suficientemente linda, así que me pregunto si hay alguien por ahí que todavía se preocupe por el Arte.
¿Hay un lugar para los artistas que todavía se preocupen por su arte, por su música para todos nosotros?
Quiero estar encerrada en una habitación y crear algo bonito para luego enseñárselo al mundo en vez de enseñar todo el proceso o tener que mostrar mi cara sólo para enseñarte cómo grabo algo, porque lo único que te importa es cómo me veo o cómo puedes copiar lo que estoy haciendo.
Simplemente no lo entiendo.
¿Hay alguien por ahí que siga siendo auténtico… alguien?»

Quédate a dormir (versión primigenia)

Cada vez que decía que la quería, lloraba, no de emoción, sino porque vislumbraba la cuenta atrás de su desamor.

Sabía que cada vez que hacía el amor con ella, que cada vez que la besaba, que la miraba a los ojos tierno o apasionado, era la última vez que la iba a amar de aquella manera, y que en los siguientes encuentros, cuando ella le implorara un “quédate a dormir”, la querría un poco menos.

Hasta que llegara la noche, tras las copas de vino y los boleros de Luis Miguel, o los momentos íntimos de poesía, en que la respuesta fuera la más dura que hubiera dado nunca, pero también la más sincera.

-No volveré mañana. Ya no soy nadie. Quédate con tu Escandar. Intenta buscarle y conocerle fuera de sus libros y dile que alguien te amó tanto que no quiso amarte tanto.

Dedicado a Escandar Algeet, autor literario imprescindible.

Escrito en Bar Aleatorio, Madrid, el 12 de noviembre de 2019.

Día de la Hipocresía

Todos los años la misma sensación.
El Día Internacional de la Mujer, llamado anteriormente Día Internacional de la Mujer Trabajadora (como si las mujeres no trabajaran desde que nacen hasta que mueren, la mayoría sin cobrar un sueldo) me deja un regustillo de hipocresía social.
Todos los años el «deja vu».
Me dicen mucho eso de que se hace para visibilizar y poner a la mujer donde le corresponde.
Pues bien, se supone que la mitad de la Humanidad, son mujeres, según las estadísticas que contabilizan en países del mundo accesibles.
Si 4000 millones de mujeres no son visibles, ¿es que los gobernantes del patriarcado mundial son ciegos?
Y luego viene la hipocresía del día siguiente (de los días siguientes hasta el próximo 8 de marzo) sin equiparar sueldos, sin mostrar los logros continuos que hacen las mujeres y que son robados o plagiados por hombres, utilizándolas como armas de guerras pasivas cuando son torturadas y violadas para socavar al enemigo, tratándolas como meros objetos sexuales para engorde egocéntrico de muchos hombres, ninguneándolas en los actos institucionales y protocolarios, anulándolas en culturas anacrónicas, etc, etc, etc (un tan largo etcétera que da miedo que exista en pleno siglo 21).
Me dicen que no puedo definirme como feminista porque nací hombre. Que en todo caso soy un aliado del feminismo. Huyo de todo tipo de clasificaciones y subclasificaciones.
Lo que sé es que estoy contra el Patriarcado.
Mi día internacional de la mujer es mi vida entera, cuando conviví con la lucha y trabajo continuo de mi madre (extensible a todas las madres del mundo), cuando he estudiado la vida de grandes mujeres (todas son grandes), cuando las mujeres llamadas esposa (odio ese apelativo) e hija me hacen tener ganas de vivir la vida propia, cuando conozco personalmente a mujeres altamente talentosas (en mi ranking personal hay más mujeres que hombres con talento).
El Sistema Erróneo y Errado, en el que vivimos, debería ser barrido, para siempre, y sustituido por el Matriarcado.
Quizás entonces se tuviera que celebrar algún estúpido Día Internacional del Hombre.

Queralt Lahoz

Ayer, día 18 de febrero, acudí al penúltimo concierto final de Gira Pureza de Queralt Lahoz en Madrid (el último será el próximo día 25 de febrero en Barcelona).
Queralt es una cantante y compositora realmente espectacular. Pero ante todo es una Artista Total. Desde el flamenco a la salsa, pasando por el rap, el reguetón o los boleros, Queralt se mueve en todos los géneros musicales con suprema maestría. Acompañada por una banda de musicazos y con colaboraciones especiales de otros grandes artistas, debo confesar que me hizo sentir sensaciones que iban del lloro a la risa, desde el escalofrío de placer al movimiento continuo de todo mi cuerpo, en un vaivén continuo de sorpresas sensitivas provocadas por su maestría en el escenario y el virtuosismo vocal impactante.
Creo que todos los artistas queremos que nuestro público sea feliz con lo que hacemos y anoche, Queralt me transportó al Paraíso de la Felicidad. Nunca olvidaré lo que presencié y quiero que esta artistaza sea conocida mundialmente para gozo de todos. Ella se merece lo mejor.
Gracias, Queralt, por tanto Arte.

Grande

He cruzado mil umbrales, o más, y aún no he logrado discernir el principio ni, mucho menos, el final del camino.
Ahora espero el siguiente ciclo de mi propia creación, para así liberar de peso mi pasos en el trayecto de la armonía.
Y así sé que es solo una transición.
Y tal vez sea una osadía creer que me integraré en la verdad de todo.
Y me pregunto, siempre me pregunto, si es efímera mi grandeza.

Salud auditiva

Casi tres años con eventos virtuales en los que son necesarios unos equipamientos mínimos, por parte de los participantes, para que la salud auditiva de los intérpretes y de los técnicos no sufran consecuencias irreversibles, cuando el oído es un instrumento imprescindible sin el cual no existirían ambas profesiones.
Casi tres años explicando una y otra vez, de viva voz y de forma infográfica, los requisitos necesarios.
En algunos casos, casi tres años viendo las mismas caras en una pantalla sin que esas personas tomen conciencia de que están jugando con nuestra salud.
Veinte años siendo técnico de interpretación simultánea sin problemas de audición en los primeros diecinueve, pero la irresponsabilidad de los clientes, de los organizadores, de los ponentes, en los eventos que se realizan, completa o parcialmente, de forma remota, me está empezando a dar problemas en este último año.
Me cuido los oídos todo lo que puedo porque, además de técnico, soy cantante, y me protejo de los choques sónicos, de los ambientes con presión sonora excesiva, con tapones filtrantes de frecuencias, escuchando televisión, radio y ordenadores a volumen bajo, descansando después de sesiones laborales intensas y, cuando tengo que estar con auriculares hasta ocho horas al día, con el miedo de que aparezcan los acúfenos, sometiéndome a terapias de silencio leyendo o escribiendo o con el sueño reparador del final del día.
Al día siguiente, si tengo que instalar o realizar la asistencia técnica en un evento presencial me queda el consuelo de que soy yo el que controla el sonido para que sea casi perfecto para los asistentes en la sala, para los intérpretes, para mis compañeros y para mí.
Pero cuando el evento es al cincuenta por ciento o al cien por cien virtual, tiemblo, me preocupo, porque no sé cómo van a acabar el día las personas que trabajan mano a mano conmigo, y obviamente, lo que es peor, cómo voy a acabar yo cuando sé que la sordera puede estar «a la vuelta de la esquina». Y me desespera ver que personas pudientes son incapaces de comprarse unos auriculares con micrófono decentes, o un simple micrófono de mesa de calidad, o tener una conexión estable, o de no aislarse de ruidos del ambiente en el que están o que provocan ellos mismos como si pensaran que al otro lado de esas voces que escuchan no hay personas como ellos que están realizando su trabajo lo más profesionalmente posible, queriendo, como ellos, llegar a la excelencia.
No basta con dar las gracias al final del evento. Tiene que bastar con evitar desgracias antes y durante el mismo.
Si yo me quedo sordo, seguro que mi empresa encontrará a otra persona que me sustituya. Y lo mismo pasará con los intérpretes. Pero, aunque soy un superviviente, tienen que saber que destrozarán y acabarán con una parte de mi vida.
Y por eso protesto aquí, para que esto no nos ocurra.