Líquido: Alcohol en la sangre.
Frenazo en seco.
Atropello en seco.
Disculpas en seco.
Líquido: Sudor en las manos.
Crispación en seco.
Golpe en seco: En la cara.
Líquido: Sangre en el alcohol.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los opresores del mundo.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los privilegiados que han conseguido sus privilegios a costa de otros.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no permiten ni la igualdad ni la justicia ni la libertad.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que creen que tienen derecho a todo pisando los derechos de los demás.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no tienen ni dignidad ni respeto ni conciencia ni consciencia.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no aman la belleza de este mundo y hacen todo lo posible por destruirla.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no respetan la vida de las otras especies.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que se escudan en tradiciones estúpidas para comportarse como estúpidos energúmenos.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que creen que pueden apagar la luz interior de los que la tienen.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no se dejan amar.
Mis archimaldiciones más profundas e hirientes a los que no aman.
Mis archimaldiciones…

Pter es una unidad.
Una unidad de cosas con las que se mide el alma.
Con la que se tienen visiones al pasar las nubes.
Pter es más que una palabra en un mundo sin habla; con la que está todo dicho si un niño no mama.
De todos esos temores que nunca te alcanzan. De lo que no llamas a gritos porque la voz no te alcanza. De las cortinas y medias que sin el tacto se rasgan.
Del mal que no almuerza, de la luz que te sana porque es sana.
Pter es la unidad del signo que falta. A la que hay que saber obsequiar una de las magnitudes de lo improbable. Con la que se es feliz en un abrazo sin fin.
De todo lo que parece mucho y resulta que no es nada.
Y el mundo, danzando al son de la desesperanza buscando el canto de un loco que no brama.
Sabiendo que a veces se luce, que a veces se apaga.
Y estando partido, el Pter microhumano engaña.
Te hace ver lo que ves, oír lo que es y sentenciar para que los mares se abran.
La primera vez que utilice un Pter se me escapó el alma, la cabeza me vibró anonadada y el corazón se desparramó en las arterias y venas vanas.
Con un cielo nublado y una cegadora niebla extraña, con el sabor ácido en la boca y el agridulce de la sangre que amenaza, apuré las horas que no me decían nada y embaucaba a mi yo extraño.
Hasta ese momento, en la rutina macabra.
A partir de Pter, en la apertura de mis centros, insana, y empecé a absorber más que a ser y dejé que me envolviera la nueva dimensión.
Cada uno de los segundos en que Pter me increpó me sentí morir, no ser nada, angustiado por pensar en el momento en que Pter me dejara.
Sé que soy lo que soy porque no creo en nada, porque los pensamientos de otros me perforan el ego ya que quiero ser más que ellos cuando a veces soy una nulidad en ciertos asuntos, en sapiencias absurdas que ellos creen sagradas.
Me aburre cacarear conocimientos intrascendentes y me bullen respuestas cifradas que no aclaran.
Con Pter carraspeo asperezas que molestan por su sinceridad, y no me importan las consecuencias.
Exijo que el prójimo se mire su propio ombligo y reflexione, que la inmadurez se desvanezca, que se diluya la incongruencia de las ambiciones estériles.
Con Pter se vaticinan sangres, se buscan, por fin, soluciones.
A lo largo, a lo ancho, en su profundidad, en otras expansivas dimensiones, bástame la seguridad que Pter actúa para dormir mis obsesiones.
Pter es la unidad de la lucha, la implosión de la batalla enorme.
A menudo Pter desconcierta con sus maneras.
Te hace ver que enloqueces sin estar lo suficientemente centrado para darte cuenta de ello.
La vida transcurre sin Pter pero con ello se dulcifica, se ilumina en la plenitud y se hace negro perpetuo en la nada.
Cuando anoche soñé que no era nadie, que no era nada, y siendo nada ni nadie aparecía alguien. Ese alguien era Pter personificado en la capacidad interna de la divinidad sublimada.
Con las demencias que llegas a pensar, cuando no tienes objetos a los que agarrar tus………
Si finges, Pter se da cuenta, si eres demasiado sincero, Pter se rebela.
Es una estupidez intentar engañarte porque sabes que engañas a Pter y si no te importa, reza para que no te persiga hasta el fin de tus días sus ideas iluminadas.
Para que dejes de creer que todas son casualidades.
Te dirán sobre el destino marcado desde el nacimiento. Sobre la falta de libertad promulgada en las religiones.
Pter te apabullará con su función aleatoria y podrás creer que Pter eres tú mineralizándote en la consciencia y que antes de ella no había nada. Creerás falacias y a mesías. Charlatanes eternos que se aprovechan del desconocimiento, no de la inocencia.
La magnitud de Pter, inmensurable.
Hago que observo el microcosmos de mi mano derecha pues seguro es que existen planetas y constelaciones enteras en la izquierda pero de un otro signo contrario. El equilibrio que hace que no me balancee de lado a lado al andar.
El mal de un lado contrapone al bien del otro, el de la otra mano, el del otro pie, el del costado contrario.
Y lo más gracioso es que Pter sabe de todo ello y lo explota al máximo para mantenerme contento. Pter es el riesgo.
Pter, la búsqueda. El sentido de la aventura.
Pter es la fantasía que no sublima las apetencias de un ser desgastado como el presente, en el que todos nos vaciamos en una distancia que no genera ningún orden, sin querer saber de amuletos, sin querer reconocer en el prójimo un espíritu afín.
Sin embargo, Pter te lleva a reconocer las fantasías del ser ajeno que renueva la sabiduría de un mundo que nunca debió existir.
Sin ese espíritu no se doblega uno al mejor objetivo, el del quehacer del ser externo, en el que Pter desespera porque no puede crecer. Por lo tanto, Pter es manifiesto de un mundo inútil.
Empecé siendo archimaldito y creí en extensiones de mi espíritu creando el clan de los archimalditos: Personas con principios inamovibles.
Un archimaldito no está maldito, en incoherencia con su propio nombre.
Los archimalditos no enarbolan banderas sino que crean imperios gobernados por creadores de mundos propios.
Los archimalditos activan la llama de la esperanza.
Los archimalditos son generosos por naturaleza.
Un archimaldito siempre está estupefacto ante la realidad circundante y la envolvente.
Ser archimaldita es igual a ser archimaldito. Los géneros sexuales limitadores no existen.
Un archimaldito se rebela siempre contra el sufrimiento ajeno, impuesto a cosas artificiales, seres inanimados, animales, vegetales y personas.
Un archimaldito es, ante todo, libre y liberador.
Un archimaldito tiene, como regla personal principal, la obligación no impuesta de despertar conciencias, de remover consciencias.
Nunca lograrás identificar a un archimaldito, salvo que ese archimaldito lo haga voluntariamente.
Nunca hagas caso a lo que un archimaldito dice. Siempre dice la verdad.
Firmado: archimaldito
El handicap que significa no poder exceder los 140 caracteres pertinentes, aumenta el reto de escribir algo que tenga algo de sentido y/o calidad literaria. Y en cada tuit un nanocapítulo, hasta completar un microcuento. Todo un reto.