Exagerado hasta más no poder, decidió quitarse la vida por un mal rumor: El de su corazón marchitado, el de su mente envenenada.
Archivo de la categoría: Microrrelato
Responder
La senda
Visión
Prejuicios
Brindis
He brindado por tu felicidad hasta que te has inmiscuido en la mía. Sé que no te importa que te maldiga, por eso lo seguiré haciendo hasta que me pidas perdón, de rodillas, por ser un mequetrefe. Y cuando me harte de hacerlo, te abandonaré. Ya no me importará lo que te ocurra. Y mientras, me emborracharé para intentar olvidarte.









