El dueño del sol

Al batir las alas se elevaba un poquito más, intentando tocar los rayos solares con el pico.

Siempre huyendo de los seres que lo empujaban, desde allá abajo, a batir más de prisa las alas para no ser alcanzado por aquel sonido ensordecedor que, cuando se acercaba demasiado, hacía caer a alguno de sus amigos.

file0001026068385

Dedicado a los seres que han logrado sobrevivir a la barbarie humana.

Dedicado a los humanos que luchan para que todos los seres vivan tranquilos y ajenos a la existencia de seres que quieren acabar con la armonía del planeta.

Dedicado al PACMA, a Anima Naturalis, y a las organizaciones y asociaciones que luchan por el derecho a la vida plena y digna de los seres que comparten el Planeta Tierra con nosotros.

Anuncios

La nueva era

Cayendo en picado, entrando en barrena, los ciento veinticinco pasajeros rezaban todo lo que sabían, pues el tiempo se les agotaba a un ritmo trepidante.

Cuando el piloto logró, en el último momento, remontar el vuelo, algunos agradecieron el milagro a su respectivo dios.

Otros, sin embargo, cogieron el teléfono celular para llamar a sus seres queridos y cuando se dieron cuenta de que, obviamente, no tenían cobertura, maldijeron su suerte.