Equivocados

Quizás las personas esperen los buenos tiempos para olvidarse de los malos tiempos.
Empiezo a atisbar otro nuevo rastro de desmemoria a corto plazo.
Sin haber dado oportunidad a dejar atrás los efectos mortales de una reciente pandemia, la gente, que ha creído que se trataba de un mal sueño, se ha lanzado, irresponsablemente, a vivir de nuevo la vida como si la emergencia sanitaria no hubiera sido algo real que puede volver en cualquier momento.
El egoísmo humano, cómo no, impera en las relaciones globales humanas. El beneficio inmediato, el placer de vivir una vida que, algunos consideran, es demasiado corta.
Han muerto muchos humanos, y han quedadas trastocadas muchísimas más vidas.
Pero no pasa nada. Hemos venido a este mundo a trabajar y a disfrutar de nuestro suspiro vital.
Y así van las cosas: La caída libre e incontrolada hacia el desbarajuste total del Planeta Tierra, el olvido hacia las futuras generaciones, el autoexterminio imparable.
Luego diremos que no nos lo podíamos imaginar, que todo es una sorpresa continua, que el azar juega con nuestras vidas.
¡Cuán equivocados estamos!

Imagen de cromaconceptovisual en Pixabay

Dan Millson

En 2020 la Pandemia estaba haciendo estragos en la Cultura viva en España. Se clausuraban salas, se cancelaban conciertos y los artistas tenían que adaptarse, a marchas forzadas, a los nuevos tiempos para sobrevivir.
Yo sufría por la situación y apoyaba, con actos presenciales y online, a las salas de conciertos en Madrid.
Estas no tenían casi ingresos porque la gente no acudía a ellas, aun sabiendo que se cumplían las estrictas normas de seguridad sanitaria.
El cantautor Curro Rumbao me pidió, en octubre de 2020, apoyo para el Open Mic que coordinaba en el Teatro de las Aguas. Dándole vueltas a la cabeza, me di cuenta que la difusión en las redes sociales no era suficiente y pensé en Dan Millson.
Dan Millson es un reputado cantautor  inglés afincado en Madrid y su valía como artista es, y era desde hacía tiempo, sobradamente conocida.
Su maestría en el lenguaje musical, su carisma como artista y su amabilidad y educación como persona, me habían acercado a él desde hacía años antes. Él era coordinador de algunas de las mejores salas y micrófonos abiertos de Madrid y su figura era reconocida públicamente. Pero es un líder, aunque no es inalcanzable.
Le iba a proponer que acudiera en apoyo del Micrófono Abierto del Teatro de las Aguas y se lo conté a Curro Rumbao, que no podía creer que Millson estuviera dispuesto a hacerlo.
Pero Dan no es de los que habla por hablar sino de los que actúan y dan ejemplo.
Y accedió. ¡Vaya si accedió!
No todas las personas son egoístas y se miran su propio ombligo sin importarle los demás. No todos los artistas son mitos inaccesibles. Algunos son líderes innatos, que con sus acciones ejemplares, nos enseñan, a los demás, a tocar el suelo y vivir y sobrevivir en la realidad.
Seguro que Dan Millson se convertirá,  como ya lo está haciendo, en una estrella, pero aquel acto de humildad me hará recordar siempre que, efectivamente, es una de las tantas estrellas que irradian luz y buenas energías entre sus semejantes.

Fotografía por Archimaldito

Demencia

Ya ha empezado la desmemoria global.

Ya se están empezando a olvidar de los muertos por el Virus Covid-19.

Ya se están empezando a olvidar del hundimiento de la economía y de la sociedad.

Vuelven los egoístas para intentar rememorar y volver a aplicar las costumbres y vicios y modas de la Era Pre-Covid, queriendo disimularlas con un falso e hipócrita lavado de cara, creyendo que por llamarlas Nueva Normalidad han acabado con la Vieja o Antigua Normalidad.

Vuelve el mirarse el propio ombligo y no preocuparse por los demás. Vuelve la destrucción del Planeta Tierra, que se había paralizado, momentáneamente, durante el momento más álgido del Confinamiento.

Vuelve el trabajar sin solidaridad por los demás.

Vuelven los gobiernos a estar bajo el yugo de las grandes multinacionales y de los bancos, porque las vidas no importan, solo los beneficios.

Vuelven las farmacéuticas, las industrias energéticas, los partidos políticos, a sacar tajada de las crisis.

Vuelve mi desesperanza en la especie humana. Vuelve mi deseo de exterminio para la Humanidad.

Quizás la próxima vez aprendan. Pero será demasiado tarde.