
Estas son las portadas de mis dos únicas novelas cortas, ambas de ciencia ficción: «Jamás y siempre a la vez» y «Luztragaluz».

Estas son las portadas de mis dos únicas novelas cortas, ambas de ciencia ficción: «Jamás y siempre a la vez» y «Luztragaluz».
Tercos sinsabores de los nuevos tiempos
Espantadores de moscas invisibles
Restituidores de las masacres infames
Cansinos aduladores de los impresentables
Gimiendo al unísono por falta de aire
¿Pa’ qué? ¿Pa’ qué?
Saltando jerarquías de mando inasumibles
Bordeando precipicios carentes de fondo
Vistiendo santos ya vestidos
Vallando una propiedad que es de todos
Vigilando las lenguas vivaces pero sin músculo
¿Pa’ qué? ¿Pa’ qué?
Batallando en una guerra sin enemigo respetable
Horadando en los cerebros ya petrificados
Jamaseando la verdad incógnita
Liberando el excremento el espíritu enfermo
Allanando las cumbres inalcanzables
Y todo, ¿pa’ qué? ¿pa ‘ qué? ¿pa’ quién?
Deseo ser leído, letrado y leído.
Aludido pero no eludido.
Circunstancialmente circunscrito en mis escritos circunstanciales.
Apasionado aprisionado posicionado.
Parafraseando frases enfrascadas
en frescos fracasos.
En la espiral mareante veo la salida
a mis imaginaciones girantes…
Por eso mi mente es un cúmulo y la tuya es mi halo.
En la espera, lamentarse no lleva a nada.
En la distancia, lamentarse carece de importancia.
Si ahora no te tengo, he de consolarme con que nuestro amor es eterno.
Redescubrirte, y pensar que nunca más tienes que irte
me hace estallar en luces de alegría
porque anhelo catapultarme hacia el firmamento de tu alma,
renovando, en la mía, mi Amor con algarabía,
y que tú sepas que el límite no existe
y que el infinito es mío desde que tú a mí te uniste.