De 6:33 a 6:44

Eres la traición a mis sentimientos.
La patada a mis rutinas.

Eres la inquietud en mi desdicha.
La raíz cuadrada de mis deseos.

Eres la ilusión engañadora de mi destino.
La porción de mis días limitados, finitos.

Eres el querer y no poder.
El tratar de sonreír.

He de reabrir la realidad humilde,
y aceptaré que mi cuerpo, no, mi alma, no, mi espíritu y circunstancia, son tuyos más que míos, y que alimentaremos los días y noches infinitos de nuestro amor inverosímil.



(Escrito de 6:33 a 6:44 del día 15 de agosto de 2026, mientras esperaba al milagro de la inspiración para el comienzo de una novela nonata).

Fotografía por Archimaldito

Q ¼


Siento el dolor.
Siento el calor.
Siento el temor.
Y aún así, me mantengo firme.
Sin ganas de irme.
Sin lograr que te vayas.
Y cuando menos me lo espere,
sentiré la plenitud.
Dejaré de sucumbir a la barbarie de los daños de lo gris, de lo insulso, de lo estancado y negativo.
Y estarás aún conmigo.
Apoyándome en la lucha por avanzar.
Por estremecer las desarmonías del prójimo.
Vitalizando el derrame de lo eterno,
la victoria de lo sencillo.
Aclamando y celebrando la actitud del cambio.
Desarmando la aptitud de lo mediocre, de lo oscuro y anodino.
Volviendo al origen de lo lumínico, radiante y brillante.
Para vivificarnos y darnos nuestra razón de ser,
del como tiene que ser.
Porque alguien, con más poder que nosotros, lo dijo y lo predijo.
Y ahora, aunque estemos amparados en la esperanza,
seguimos vibrando en los colores de
la Armonía.
Seguimos amando en la esencia de lo bello e imperfecto.
Tú y yo, y la Luz.

Fotografía: Archimaldito