En el egoísmo humano no hay lugar para cambiar el sistema que mantiene el status de los poderosos.
Pocos hacen algo para cambiar nada, mirando hacia otro lado, porque no les salpican a ellos la sangre ni las lágrimas.
Es una emergencia planetaria. La especie humana debe cambiar o, si no, sucumbirá hacia la extinción, y ningún rico ni poderoso podrá librarse de ella.

Hace poco te habría dado la razón. Pero poco a poco veo un buen cambio. Por primera vez un país de la OTAN han dicho que NO al megapolio Trumpista. Tanto es así que se han sumado otros países a pararle los pies al presidente naranja. Incluso partidos con ideologías completamente opuestas se han sumado… De otros países, claro. En España la derecha hace tiempo que desapareció y cambiaron la pulserita con la bandera española por otra más estadounidense o argentina. Ya se dedican a ir en contra del sistema por sistema sin tener políticas patrioticas más allá de sus inversores privados.
No sé. Estoy optimista. Es verdad que queda un largo camino y muchos cambios que hacer. Pero empieza a dibujarse mejor la diferencia entre los partidos. Y, por suerte, tenemos ahora una dirección que va más dirigida a los derechos humanos. Ojalá vaya a más.