¿Para?

Tercos sinsabores de los nuevos tiempos

Espantadores de moscas invisibles

Restituidores de las masacres infames

Cansinos aduladores de los impresentables

Gimiendo al unísono por falta de aire

¿Pa’ qué? ¿Pa’ qué?

 

Saltando jerarquías de mando inasumibles

Bordeando precipicios carentes de fondo

Vistiendo santos ya vestidos

Vallando una propiedad que es de todos

Vigilando las lenguas vivaces pero sin músculo

¿Pa’ qué? ¿Pa’ qué?

 

Batallando en una guerra sin enemigo respetable

Horadando en los cerebros ya petrificados

Jamaseando la verdad incógnita

Liberando el excremento el espíritu enfermo

Allanando las cumbres inalcanzables

Y todo, ¿pa’ qué? ¿pa ‘ qué? ¿pa’ quién?

El firmamento

En la espera, lamentarse no lleva a nada.

En la distancia, lamentarse carece de importancia.

Si ahora no te tengo, he de consolarme con que nuestro amor es eterno.

Redescubrirte, y pensar que nunca más tienes que irte

me hace estallar en luces de alegría

porque anhelo catapultarme hacia el firmamento de tu alma,

renovando, en la mía, mi Amor con algarabía,

y que tú sepas que el límite no existe

y que el infinito es mío desde que tú a mí te uniste.

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