Encima de un escenario, las luces, los movimientos, las palpitaciones, los sudores, las ansiedades y desenfrenos de la irrealidad efímera muestran todo su esplendor y quebranto.
Quizás haya que eternizar esos momentos para que se marquen en mi piel y se dulcifiquen los desánimos de mi existencia cotidiana.

Y sobretodo,hay que echarle mucho arte y valor para poder enfrentarse a ese público a veces tan exigente,lidiar con éste y vencer también en ocasiones al miedo escénico.Todo un ritual,como salir a torear a una plaza de toros o incluso o tirarse en paracaídas,en resúmen,echarle un par de huevos… . Después de tiempo saliendo al ruedo y sin saber la reacción del público y la aceptación de éste,de forma espontánea y altruista todo fluye al final,siendo un aprendizaje,experiencia gratificante y terapeutica para el artista. Hablo por experiencia personal y todo lo que ello implica y aporta para mí vida personal y musicalmente.Gracias a la música y a las personas que se han cruzado en mi vida compartiendo escenarios,como tú Jesús Archimaldito y por muchos años más,t kiero amigo!🎶🥰🙏🏻☯️