Encima de un escenario, las luces, los movimientos, las palpitaciones, los sudores, las ansiedades y desenfrenos de la irrealidad efímera muestran todo su esplendor y quebranto.
Quizás haya que eternizar esos momentos para que se marquen en mi piel y se dulcifiquen los desánimos de mi existencia cotidiana.
