Ni nadie ni nada


No bebo alcohol.
Nunca he fumado en mi vida ni he probado ningún tipo de droga.
No tengo ninguna adicción salvo escuchar las voces y las risas de mi familia.
Disfruto de mi trabajo y me consideran, y me considero, un buen profesional.
No tengo nada de lo que alguien me pueda recriminar.
Soy sincero en extremo y no tengo ningún miedo conocido.
Abandoné, hace algunos años, el sentido del ridículo.
Amo la libertad, la justicia y la dignidad humana y no humana.
Lo mío es actuar en vez de hablar.

Pero últimamente el estar encima de un escenario me ha hecho descubrime un poco más a mí mismo.

Que nadie ni nada me quite ese placer.

P.D.: Amaré a Elvis, Michael y Prince hasta el día en que me muera. Y si hay algo más allá de la muerte, seguiré amándolos.


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