Anonimato

 

El primer descerebrado que prendió la llama en Alejandría, en su Biblioteca, hizo anónimos a miles de autores, en el futuro incierto.

 

kf164

 

 

Bárbaros perfeccionistas

   Las tropas de asalto llegaron a la biblioteca decididos a desembarazarse de los libros más dañinos para el sistema impuesto por el gobierno. Pero no lo harían, como otras veces en el pasado, de una forma arbitraria y sin criterio. Esta vez llevaban consigo a más de un centenar de especialistas que cribarían los ejemplares, leyendo las obras de los autores menos prestigiosos, para que no se convirtieran, con el tiempo, en biblias revolucionarias. En alguno de aquellos millones de ejemplares habría alguno que querría pasar desapercibido a los ojos de los censores. Pero esta vez no se libraría de las llamas purificadoras.                                                                                                                                                                 

dibujo-libros-antiguos-imagen-sin-copyright