Aceptación

Quizás no tengas que estar mirándote continuamente en cualquiera de los espejos que te encuentres en tu vida. Unos deformarán tu imagen, otros te engordarán el ego, otros reflejarán una imagen de un yo inexistente.
Quizás el único espejo que necesites es la mirada del otro, ese que te valora por lo que eres, que te trata según has tratado, que te quiere o acepta más allá de tu imagen.

Fotografía Jesús Fernández de Zayas «Archimaldito»

El paso del tiempo

No acepto el paso del tiempo.
Me abruma, me bloquea, me desespera, me aflige, me deprime.
No puedo detener su carrera interminable.
Me siento nada. Un sujeto olvidado. Un algo que no perdurará en la memoria de alguien, o algo.
La obsesión me acelera el corazón y detiene mi mente en seco, cuando estaba hiperacelerada nanosegundos antes. Y la inercia me lleva a estamparme contra la realidad.
Un sinfín de sufrimiento interno.
Un enclaustramiento voluntario en la cárcel de la nada absoluta.
No sé para qué existo.
Y lo peor de todo es que no quiero saberlo.

Imagen de Alexander Lesnitsky en Pixabay