Atronando

Un trono del sacrificio. Un beso al incauto, al infeliz mal hallado, al iluminado apagado. Millones de lágrimas por las sombras danzantes. Mil puños en alto por los labios sangrantes, tan ávidos de vidas ajenas, tan temerosos de las vidas propias. Así te maldigo. Así te maldigo, malaventurado. Para que me cures de tus infamias. Para que añores tus pensamientos que son penumbras. Para que tus dientes, tus uñas, tus garras y tus rodillas sangren con la nueva sangre que te contamina. La mía. La de muchos. La de tantos. La que teñirá con su color el mundo grisáceo que alumbraste con una vela mal apagada. Te maldigo bien lo digo. Te maldigo mientras tanto. 
Sea pues la luz. Luzca pues la valentía de la verdad nunca hallada y por ello más buscada. Seas.

lightning-1199648

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s