A solas Posted on marzo 10, 2015 por Archimaldito Teodosio Sinvergüenza no llevaba la cuenta de las veces que la había amado en secreto. Pero esta vez el gemido incontrolado lo delató. Comparte esto: Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta Cargando... Relacionado