El detalle Posted on febrero 4, 2014 por Archimaldito Me acompañó hasta casa. Me dio un beso en la mejilla. Vigiló cómo llamaba al sereno. Esperó a que entrara y desapareciera en la oscuridad del edificio. No me volvió a llamar. Creo que se percató del detalle del sereno. ¡Qué pena! Éste no era tonto. Comparte esto: Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta Cargando... Relacionado