Neutrales

 

 

   En la mesa imperial. Cinco a cada lado. Con los antebrazos paralelos, a ambos lados de las carpetas de trabajo. La mirada, sin atisbo de sentimientos. 

   Bien trajeados, féminas y caballeros, pero con colores, como sus miradas, neutros. Rasurados ellos y enlacadas ellas.

   En silencio, me miraron cuando flanqueé la entrada del despacho.

   No me saludaron. Me esperaban y no cambiaron su neutral actitud.

   Uno de ellos, el que parecía más joven, echó el asiento hacia atrás con un rápido movimiento de posaderas. Y se puso en pie, apoyándose con los diez dedos sobre la mesa de caoba. Y sonrió. Un pequeño instante dejó ver el blanco de sus dientes, antes de que su labio superior, adornado con un bigote bien recortado, casi no se moviera cuando en un tono, también neutro, me dijera:

   – Está usted despedido.

 

Caí

 

   Caí desmadejado desde la altura inverosímil. Caí descontrolado desde un pensamiento incierto. Caí tantas veces que perdí la cuenta. En el abismo de la incertidumbre, con un umbral del raciocinio inalcanzable. Pero cada vez que caí, volví a levantarme, para saborear el placer inmenso de vislumbrar tu gesto, que traicionó siempre tu intento de ser mi enemigo, porque cada vez que caí por tu culpa, te perdoné por tu culpa.

 

 

 

 

 

 

   Nunca se sabe cuándo un texto va a recibir la aprobación de los lectores. Yo, que escribo mucho, escribí este relato el pasado 10 de septiembre, en un momento de inspiración que apareció, como casi siempre en mi caso, en un flash repentino, que me hizo escribirlo de un tirón, sin pausa, sin reflexión apenas.

   Lo publiqué, inmediatamente, en la página web http://www.cortorelatos.com y recibió el primer comentario positivo, que me animó a compartirlo en otra página, http://www.mundopalabras.es, y los lectores que me han dado su beneplácito se han ido sumando poco a poco, por lo que me animo ahora a compartirlo en éste, mi blog, para que quede constancia de que a veces, la inspiración puntual y fortuita puede ser símbolo del éxito.

 
 

Algunos comentarios:

 
  • (VMONTEMAYOR, 2/10/2013) Genial, Archi, es muy difícil calificar tus micros porque casi todos son igualmente buenos. Te felicito.


  •  (mna, 02/11/2013) hola!!!! muy lindo…muy cierto, describe con pocas palabras tannnto mundo..felicitaciones


  • (Ferngully, 29/10/2013) Intenso y muy cierto. Una verdad que se repite en un bucle infinito de naturaleza humana. Casi, casi lo que nos define.

  • (Claudia Arbeláez, 01/10/2013) Explorando sobre lo ya explorado, volví a este texto y me sigue encantado, es bello y profundo.


  • (Benjamin.J.Green, 30/09/2013) Hola ExtraIntra. Me ha encantado tu relato. Me gustan esos relatos cortos llenos de magia.


  • (Claudia Arbeláez, 13/09/2013) Es diferente a lo que propones, pero igualmente profundo. me ha gustado mucho, mucho.

  • (begonya_z1, 11/09/2013) Si caer y levantarse significa hacerse más fuerte, debe/s ser usted/tú un superhéroe…
 

Enmadre

Suelo recordar cuando me bañabas con tus suaves manos.

Cuando me dabas de comer con tus suaves palabras.

Cuando me enseñabas a sumar con tu suave paciencia.

Cuando me mandabas a la cama con tu suave disciplina.

Suelo recordarlo, ahora, cuando soy yo el que baña, el que da de comer, el que enseña a sumar y el que manda a la cama a sus propios hijos.

Gracias, madre, gracias.

Dedicado a mi amada madre, Carmen.